Vainas de Augusto

7b5c92a3-41aa-4e5a-baa8-04e706652836

Una vez, mirando al mar, Augusto me dijo: “A veces pienso que no es malo tener enfisema. A lo mejor, si estuviera sano, andaría por ahí como un bolsa haciendo vainas de viejo, como esos que se van a un crucero y hacen bailoterapia en la cubierta con otro poco de viejos que nunca hicieron y ni volverán a hacer ejercicio ni un carajo. Yo viví todo lo que tenía que vivir…”  Augusto había encontrado la manera de burlarse de su destino.

Intensamente desafió a la muerte y le robó un montón de años de vida. Intensamente escribía ocho columnas de prensa semanales desde su ventana con vista al mar inmenso. Su vozarrón intenso volaba por toda Margarita metiéndose en nuestras casas todos los mediodías. Augusto jugaba con las palabras y jugaba muy en serio.

Durante cinco años tuve la intensa felicidad de hacer su programa con él. Yo llegaba a su casa temprano y lo encontraba sentado frente a su computadora, ya lista su columna de mañana, ya listo el programa con recortes de noticias de medio mundo. Augusto me recibía siempre con una sonrisa y ese brillo que sus ojos siempre me dedicaron. Con papelón con limón nos sentábamos a morir de la risa antes, durante y después del programa. Esto no puede llamarse trabajo, le decía, era demasiada gozadera.

Cinco años sin pausa, Augusto no hacía vacaciones: “La radio es constancia” -me decía y constantemente salimos al aire de lunes a viernes  y si eran feriados, mejor, porque “así la gente que vino a vacacionar en la isla también nos puede oír.” Y así fue como celebramos nuestros cumpleaños al aire, Augusto con su vozarrón cantado rancheras y yo con mi voz de pollo lo acompañaba. Los sábados y domingos me llamaba varias veces al día y conversábamos como si estuviéramos haciendo el programa. Augusto era incansable.

El día de los Inocentes dijo que tomaríamos una semana de vacaciones y en el aire anunció que yo partiría a una nueva tarea: Carola se va a VTV a hacer un nuevo programa: “Tumbando y capando” inventó augustamente. Yo le seguí la broma y se nos olvidó desmentirla. Augusto se fue dos días antes de nuestro regreso al aire. En su funeral, todos, tristísimos, a la vez me consolaban y felicitaban por mi nueva misión televisiva. ¡Augusto y sus vainas que no me dejan lloran sin ahogarme de la risa!

¡Feliz cumple, compinchito!

Anuncios

7 comentarios on “Vainas de Augusto”

  1. ¡Extraordinario, sublime Carola! Un fuerte abrazo.

  2. angelblade dice:

    Juemadre!!!!!!!!!! “Tumbando y capando” sería lo máximo *———–*

  3. Nairoby Mendez dice:

    Me confieso admiradora y lectora asidua de tu blog. Me has hecho reír, llorar y reflexionar (a veces las 3 cosas a la vez). Gracias, mil gracias.

  4. Zoila Pérez Cristancho dice:

    Una de los aspectos más admirado, por quien le escribe, es que en sus artículos se ve su capacidad de plantear los aspectos humanos con sencillez y jovialidad

  5. JAL dice:

    Que cosa tan bella, cuanta sensibilidad, gracias Carola , mil gracias!

  6. jose dice:

    Hola amiga Carola como se le recuerda al amigo Augusto en verdad Dios lo bendiga a donde este!

  7. Luis Echenique dice:

    Una vez mas y como siempre, gracias carola!!! Ese humor tan nuestro, carola tan nuestra!!!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s