Los tradicionales pavitos

Sin título

Hay cosas que no cambian. Yo recuerdo, cuando estudiaba en la universidad Metropolitana, que cada lunes llegaba al cafetín un pavito 4×4, esos chamos cuyos papás les compraban Machitos y se los ponían “al giorno” con amortiguadores enormes, tubos de escape vistosos, cauchotes chísimos, mataburros, equipo de sonido tipo discoteca, faros extras por todos lados y hasta una palita cuchi en la puerta trasera que le daba al machito un look explorador muy Fisher Price. Decía que cada lunes llegaba uno de esos pavos, bronceado, con sus Ray Ban nuevecitos, y sus panas lo miraban, como esperando algo y ese algo era una frase repetida como un ritual de inicio de semana, cada semana: “Chamo, volví mierda al Machito… Pérdida total”. Entonces las palmadas en la espalda, la admiración de los panas: “¡qué arrecho, guón! ¿Qué dice tu viejo, guón? ¿Perdida total, total, guón?… Y al guón de turno, su papá, siempre lo premiaba con una Four Runner más arrecha, guón…

En semana santa, los pavitos rústicos atiborraban las playas margariteñas. Volando en zig zag, a dos mil por hora, batían todos los récords de velocidad entre Pampatar y Playa El Agua. Atapuzados de a diez en cada camioneta, con sus chamas a quienes llamaban culitos, y que mostraban el ídem con los entonces novedosos hilos dentales. Se paraban en las licorerías para pertrecharse, todos hablando a gritos, guón, guón y haciendo chistes malos de lo lentos y primitivos que son los margariteños. Y aquellos shorts de surfistas de estreno, así como las cholas Lightning Bolt, y aquel tumbao de “mi mamá me mima y mi papá también”, todos con los mismos lentes de sol y las chamas, todas “pecuecas”, con zarcillos enormes a combinación con las colitas del pelo, las pulseras, el esmalte de uñas, el pintalabios, y el hilo dental. Y los encargados de la tienda haciendo caja para su jefe, calándose aquel tostón…

Una vez en Playa El Agua, se encontraban con otros panas con otros rústicos y otros “culitos”.  Y ponían la ”changa” a todo volumen con sus equipos de sonidos chísimos. Una changa distinta desde cada camioneta, ¡igualito a una guerra de minitecas, guón, pero en la playita!. Preparaban la “curda” en envases enormes y pa’ dentro. Nunca faltaba el chamo con mala bebida, que pensándolo bien, lo que faltaba siempre era un chamo que supiera beber. Con la curda, llegaba la paranoia de tener un “culito” mostrando su culito: ¿Qué le estás viendo a mi jeva, guón? ¡Qué le voy a estar viendo, guón si esa “jeva” es un “cotofio”! Entonces la coñaza, los zarcillos del culito volando, los panas controlando al pana que no se deja controlar porque a mi jeva nadie la toca… ¿Y quién va a querer tocar a ese cotofio? insistía el provocador al momento de recibir un puñetazo en medio de sus lentes de sol. ¡Coño, mis Ray Ban, guón, te pasaste! Te pasaste chamo, te pasaste -decían el resto de los panas recogiendo los lentes rotos en la arena, todos compungidos.

En la noche, en la discoteca de turno, hacían todos las paces hasta el día siguiente cuando el ritual playero se volvía a repetir.

Treinta años después, iba yo entrando al Sambil cuando un rústico -ya no sé si se llaman Machito- a dos mil por hora, clavó los frenos en el paso peatonal. Saltamos una pareja que venía con un cochecito y yo para evitar ser atropellados. Del machito se baja una muchacha, que imagino que a lo mejor todavía le dicen culito, porque era idéntica a los culitos de entonces, toda playera fashion, toda bajándose del carro así, como con fastidio apurado para buscar un cajero en “¡esta mierda de isla, marico!”. Otros muchachos, fotocopias de los pavitos ochentosos que conocí, fumaban afuera del centro comercial, justo al lado de la puerta por donde pasaba el culito. Entonces el grito desde el machito: “¿Qué te pasa mamaguevo?” -y empezaron todos como dos bandos de cotorras, mamaguevo para allá mamaguevo para acá…

Desde la panadería, mientras pagaba los panes que había ido a comprar, vi los empujones, los zarcillos del culito volando, los panas controlando, y el puñetazo en los lentes de sol: ¡Coño, mis Ray Ban, guón, te pasaste!…

Aferrada a mi bolsa de pan, miré alrededor, y vi que estaba rodeada: pavitos por todos lados y yo ahí tan, desde siempre, alérgica a ellos. Entonces hice lo que hago cada semana santa: me encerré en mi casa hasta que el último pavito 4×4 regrese a la suya, ojalá que a salvo y sin pérdidas totales.

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19 comentarios on “Los tradicionales pavitos”

  1. caragui38 dice:

    Ay tocaya! Eso mismo se repite en la sabana, esos “pavitos” van a la gran sabana a demostrar que sus cauchitos pueden hacer 😭
    ..además de los mismos culitos, la musica, luces de miniteca, plantas eléctricas, bombillos, X-(

  2. alberto carlos bustos dice:

    guon es monosílabo, así que no se acentúa, guona…

  3. angelblade dice:

    Y el próximo puente es el del primero de mayo :S

  4. Nina Coll dice:

    Jajajajajajajja!!!!! Así son de generación bobolonga. Coco secoooooooo. Estas en lo cierto esa estirpe guonera nunca pasará de moda. Es algo viral en ellos.

  5. Carlos dice:

    Hoy en día la historia se repite, sólo que los pavitos son rojitos y ya no son machitos, son porsche cayene o 4runner demasiado uff nice guon

    • Carola Chávez dice:

      No me digas, guon!

      • Asis dice:

        El relato tipo de una persona con patologías de resentimiento y grandes complejos.
        En España te dirían “Esta en la Universidad no se comió una rosca” Ni después tampoco.
        En Venezuela simplemente serias“La mal Cogia” por razones físicas y mentales indiscutibles.
        Sabemos que no tienes la culpa de tu condición, pero nosotros tampoco! Aplaca esos complejos y tomate tu medicación!

      • Carola Chávez dice:

        Tranqui, Asis, ya sabemos que eres un pavito 4×4 picado, guon.

  6. Chuchito Sanoja dice:

    ‘chísimo..

  7. Neylé dice:

    jajajajajajajaja, carola y sus guonadas!! Marica, te pasate!! jajajajajajajajajajaja

  8. Rafael dice:

    De pana que esta guona escribe nice, los pavitontos y otros maduritos invaden las zonas turisticas con sus camionetotas, ah y hay otra banda mas los motorizados de alta cilindrada, Naaaguevonaaa! son manadas y se adueñan de la vía a donde van…

  9. MARICELA dice:

    HOLA CAROLA ‘¡¡¡¡GUONA QUE CHISIMO EL COMENTARIO, LO MALO QUE SIEMPRE INVADEN LAS ZONAS VERDES Y TODO LO DAÑAN LO QUE LA NATURALEZA LE COSTO AÑOOOOOSSSS EN HACER ELLOS LA DESTRUYEN EN UN MOMENTO LA GRAN SABANA ES EJEMPLO VIVO DE ESTE ECOCIDIO, POR OTRA PARTE ESO SIEMPRE HA EXISTIDO LOS GUONES LUCIENDO SUS CULITOS AHORA SUPER EXPLOTADOS

  10. Love dice:

    Muy buen articulo, me remonte en gratos recuerdos de juventud, aparte que me estoy tomando unos traguitos y viendo videos viiiejos en you tube, tengo este ritual todos los dias jueves, pero hoy quise tomar hoy miercoles( a mi edad (42 ) se vale todo, siempre y cuando no dañes al projimo)… tengo una hija que tiene 15 años y la historia se repite, los mismo guones y culitos, y la misma pantalleria de antes, gente pelabolas que se creen millonarios y deben hasta el plastico de la tarjeta de credito, y es verdad antes una presumia de novios con carros chisimos, recuerdo que tuve uno que tenia un sierra 300 demasiado pavo, mas fiiino como dice mi hija jajajja! y viviamos en un solo tripeo, para Pto La Cruz un sabado en la mañana desde Caricuao, 4 horas rodando, un rato de playa y de nuevo para atras el mismo dia… Hoy en dia cuando salgo, veo la misma historia y mi esposo y yo comentamos y reimos, seguro que tambien se recuerda de alguna ex, pero no me lo dice jajajaja!! De verdad que recordar es vivir, buenos y malos momentos son parte de la vida y solo arrepentirse de lo que NO se hizo.. Y envejecer con orgullo, por eso cada vez que me veo mis pecas y arrugas, digo estas son producto de tantos viajes a la playa, por eso las amo tanto…

  11. Fernando dice:

    a mi me gusta este tipo de carros, no tan exagerados y jamás si tuviera uno tocaría el barro… pero mis panas métanse en instagram y lean los comentarios mente e pollos de estos carajos. Tienen que ser anormales jajajaj

  12. Ay! Esos culitos ya parieron…y aquí los tenemos hoy: SOSVenezuela.

  13. Valentina Isturiz dice:

    No solo lo vivimos en Margarita. Prensencie algo parecido en Maracaibo, donde pase mi semana santa guon… Caos totalllll

  14. luis dice:

    jajjajaja que bueno chisima la lectura, me remontó a mi tiempo en la universidad… osea Marica, jajajjajaja Gracias Carola


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