¡Wow!

Un drama arrancado de las páginas mismas de Facebook

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En estos días, sin son ni ton, recordé el nombre de un muchachito con quien compartía columpio en el parque. Fulanito, ese niño que siempre tenía pequeños mosquitos de jardín revoloteándole en las pestañas… ¿Qué será de su vida? Esa preguntas que hace unos años quedaban en un suspiro, hoy tienen respuestas al alcance de un clic. Fulanito de Tal, Facebook, buscar… más vale que no…

Ahí estaba todo, mucho más de lo que quería saber, y no solo de Fulanito, que ahora es un señor y se llama Fulano, sino de Zutana, y Mengano, que terminó casado con Perenceja… ¡Hasta Perico de los Palotes estaba!

Muerta de curiosidad me sumergí en un mar de Facebooks ajenos, de gente que hace siglos me habrá olvidado, nombres conocidos con caras de cincuentones irreconocibles, supongo que como mi cara, si fueran ellos quienes jurungaran mi vida digital.

Ahí estaban mis recuerdos, ahora canosos, parecidos los papás y mamás de los niños que conocí. Ahí estaban sonrientes, aparentemente felices…

Aparentemente, digo, porque por un lado, Fulanito, que ahora es el Dr. Fulano, publica miles de fotos de viajes familiares a Nueva York, Miami, San Francisco, Cancún, Paris, Madrid, Londres, Venecia… y aquellas sonrisas y aquella gozadera y aquellas cenas deliciosas, y esas tiendas, y ese bolsero lleno de compras lindas, y esa alegría… Pero en seguida, justo más abajito, Fulano publica una cadena de oración con una imagen de la Madre de Dios  bañada en llanto, envuelta en una bandera siete estrellas y una plegaria sollozante que implora a la Virgen Dorada de Altamira que borre al chavismo de la faz de la tierra, por el bien de nuestro pobre y bello país, amén. Entiendo el sufrimiento y el llanto rabioso cuando leo el montón de notas de La Patilla y Dólar Today que publica Fulanito, todas reforzadas con comentarios amargos. Salvo en sus fotos en lugares bellos del mundo, Fulano parece estar furioso.

Me meto en los comentarios de la cadena de oración y encuentro un rosario de viejos nombre conocidos y dale que dale clic, ya casi con morbo. Y Ahí está  Zutana, que debo admitir que se conserva de lo mejor. -Así decimos las cincuentonas cuando alguien de cincuenta aparenta cuarenta y seis-. Sus fotos, un lujo, con sombrero de ala ancha y todo. Caballos de paso, bodas elegantísimas, su vida social activa de lunes a lunes sin que repita un vestido. Zutana lo tiene todo, hasta un marido con dinero, que a estas altura de la vida, conservar un marido, es toda una proeza. Ahí está ella, elegante, picarona, con su sonrisa permanent press, con su sombrero de pajilla enorme que la protege del sol que brilla sobre alguna piscina del Doral, donde vive desde hace seis años. Alegre Zutana, como en mis recuerdos, pero más chic.

Ni tan alegre: Otra vez, entre foto y foto de Zutana con su perrito Yorkie, Zutana sentada en un murito, lánguida, con el pie en puntilla apenas tocando la hierba, Zutana con sus hijos que parecen ser sus hermanos, ahí, entre tan glamorosa belleza, el “Acuerdo Nacional para la Transición”, el acta de Carmona reeditada por Maria Corina Machado, Antonio Ledezma y Leopoldo López. Esto junto a una foto de militares ucranianos medio matando a alguien en Kiev con un titular que es un alarido:  “QUE LO SEPA EL MUNDO: ESBIRROS DEL CASTROMADURISMO ASESINAN ESTUDIANTES #SOSVENEZUELA” y cientos de llamados a la valentía, todos en mayúsculas desesperadas, a no olvidar, a la salida, a hacer cualquier sacrificio para salvarnos del comunismo, sin miedo, cueste lo que cueste… Bueno, que nos cueste lo que nos cueste a los que vivimos aquí, porque Zutana, ya sabemos, vive en el Doral, U.S.A.

Perenceja, por otro lado, no parece tener tiempo para nada que no sea publicar, desde Madrid, noticias horrendas sobre Venezuela. Todo lo que diga el ABC es su ABC de la política. Militante a tiempo completo de “Venezolanos contra Podemos”, consagrada en cuerpo y alma a alertar a España sobre el riesgo que corre de quedarse sin papel toilet. Entre el diluvio de advertencias pavorosas, una para los amigos venezolanos que aún no se hayan “ido demasiado”: Una foto de Capriles junto a Felipe González a la que agrega un comentario demoledor: “Felipe Gonzalez es un socialista arraigado que apoya al régimen Castro comunista que esta controlando a Venezuela. Esta Foto solo me indica lo que sospechaba: que Capriles es un vendido”. A lo que Zutana, desde el Doral, responde: “Wow la política es muy confusa”.

¡Wow, o sea! Con razón el pasado se quedó tan, pero tan lejos.

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One Comment on “¡Wow!”

  1. César Yamaguchi dice:

    Eso pasa y pasa mucho! Triste pero cierto!


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