Paulino y Gladys en la vida real

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Paulino y Gladys se preparan para la próxima siembra, cientos de planticas de ají margariteño crecen en los semilleros, la tierra los espera y a las berenjenas que vendrán, y las espinacas, acelgas, calabacines. Paulino y Gladys alistan la comida de las gallinas ponedoras mientras éstas parecen hacer una curiosa coreografía: ciento sesenta gallinas miran a la izquierda, donde Gladys llena el envase de alimento, ciento sesenta gallinas dan media vuelta y cacarean, cuando Gladys les sirve la merienda, siento sesenta gallinas, barriga llena corazón contento, ponen sus huevos. En la Unidad Agropónica Guayacán del Norte cosechan el alimento de su comunidad.

Lejos de esa realidad, la revolución 2.0, un tuit, tuit tuit, un ¡ay ay ay!, un monólogo colectivo que se alimenta de héroes mediáticos, de manías persecutorias, de críticas genéricas, de sombras de dudas que, extremos-que-se-tocanmente, tildan de tarifado y jalabolas a quien se atreva a destacar logros, de ignorante a quien se atreva a ser optimista; todo esto en nombre del socialismo, en nombre de Paulino y Gladys que, ajenos al zaperoco, dicen mientras remueven la tierra: “No se trata de quejarse de los problemas sino de resolverlos.”

¿Dónde está la revolución? -preguntan algunos desestimando la profunda e irreversible transformación del mismo pueblo al que tanto invocan. Imaginando, tal vez, que la revolución es una cosa distinta a la que construye el pueblo. Tal vez creyendo que los Paulinos y Gladys no existen porque no los vemos en nuestros medios, aunque estén ahí mismito en nuestra calle o a la vuelta de la esquina.

No sería malo apagar la tele y el celular, y salir a empaparse del vuelco en la conciencia y en las vidas de millones como Paulino y Gladys. Tal vez entonces convertiríamos nuestras quejas en propuestas; tal vez nuestros héroes revolucionarios serían otros; tal vez terminaríamos dirigiendo la crítica hacia nuestra propia incapacidad de sentirnos pueblo; de entender; de aprender de quienes, libres de prejuicios puristas y sin tantas exigencias, hacen la revolución todos los días: Los miles y miles de Paulinos y Gladys que no tienen tiempo para estas pendejadas porque están sembrando ajíes, berenjenas, calabacines, espinacas… y conciencia.

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9 comentarios on “Paulino y Gladys en la vida real”

  1. Cesar Yamaguchi dice:

    Carola, Siempre dando en el clavo que esta metido en la llaga!!

  2. Al lado de ellos, estàn los otros que siembran odio, rumba, droga y falsos espejismos en nuestra juventud.Menos mal que aùn podemos ver la luz cada amanecer.

  3. maria caraballo dice:

    Personas como paulino y gladys son las que necesitamos en esta Revolución,personas que resuelvan.

  4. Belkis Blanco dice:

    Mi querida Carola,
    La revolución está en el trabajo diario fuera de los televisores que muestran solo distracción. Está donde yo estoy, en el Movimiento por la vida y por la Paz, en la recuperación de espacios de convivencia en la sonrisa interna cuando tienes a los “escuálidos” trabajando para que formemos la Comuna. Allí está la revolución, allí está Chávez.
    Un abrazo

  5. Gladys dice:

    muy bueno como siempre Carola, tal vez yo no siembro papa, ni aji ni tomate, no vivo en el campo aunque no me de miedo irme y sembrar, vivo en la ciudad y me muevo por estas vias batallando día a día y en la calle trabajo por mi comunidad sembrando conciencia que también es importante en nuestra vida cotidiana, recuperando espacio y haciendo que nuestros jovenes no se sigan sumergiendo en las drogas y en las vanalidades del consumo, recuperando conciencia no solo para críticar si no también para aportar soluciones :). saludos mi querida y admirada Carola… felicidades y bendiciones.

  6. carola malcojia dice:

    Poca mujer (y no pongas como escusa tu falta de experiencia por tu condicion fisica y la piazo de bola sucia que te XX) (no te quedaba otra o era ese o nanai nanai) me refiero a otra cosa.Eres una arrastrada complice de todo esto. EL karma ya no te perdona ni a ti ni a los tuyos eres demasiado oscura,Verguenza da, que cubanas como tu defiendan el asesinato y la destruccion de nosotros los venezolanos.(que la vida te hiciera tan deforme,obesa y desaseada no justifica que hagas tanto mal) (ASI SEA__con tu descendencia,sabran porque la vida las va a tratar asi, asi-ASI SEA).

  7. Lola landaeta dice:

    Querida Carola: Paulino y Gladys son un ejemplo de que la revolución la hacemos cada una/o desde su trinchera. Me encantaría visitar la Unidad Agropónica Yucatan, dónde queda? Son experiencias que hay que divulgar. Yo también siento que hago revolución desde mi trinchera, soy nutricionista y trabajo por el rescate de la lactancia materna estrategia fundamental para alcanzar las metas del milenio y para prevenir el abandono y maltrato infantil. Todas/os juntos
    lograremos la Venezuela que nuestro amado Chávez quería. Chao Carola disfruto mucho de tu humor.

  8. virgilio franco dice:

    Los individuos y grupos con sentimiento y pensamiento bolivariano, revolucionario, deberíamos
    tratar de impulsar la organización de un movimiento socialista concientemente dirigido a “reven-
    tar” la hegemonía mediática, comunicacional, apátrida, de la oposición política en Venezuela.
    Se que no es “cualquier cosa”, pero con grupos pensantes, creativos y bien motivados hacia ese objetivo se puede empezar a abrir brecha.


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