Un te negro con Bakunina

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Conversaba el otro día con Bakunina Pérez. Me invitó para que aprendiera, para que abriera los ojos y dejara de escribir “babosadas complacientes”… No parecen cosas tuyas, Carola. -Me dijo con su expresión fruncida de maestra fruncida.

Siéntate aquí y bebe este te negro, como el presente, como el futuro…

Empecemos con la historia reciente, te la voy a contar porque yo sí la viví, no desde la irracionalidad vacua de las emociones, ni desde la superficialidad de la mera observación del entorno. Yo la viví desde el análisis dialéctico, con estos ojos que miran a través de lo aparente y se clavan en las realidades subyacentes, yuxtapuestas, extrapoladas, derivativas que claramente describió Feuerbach, en su obra “Heraus, was sie wollen dass die schwart”. Porque todo está escrito, mi Pequeño Saltamontes, así que guárdate tu tercermundista “O Inventamos o erramos” porque aquí no hay nada que inventar.

Ya lo dijo el eminente maestro, Luc Champs Elysees Montmartre, en aquella memorable frase: “Pas ceci, pas cela, mais l’inverse”

En fin, que podría pasar toda la tarde citando a los grandes sin traducción simultánea, pero ya veo tu mueca de fastidio, porque mis estudios de psicología me convirtieron también en un experto en lenguaje corporal y gestual, y esa sonrisa tuya, que cualquiera calificaría de burlona, es en realidad un mecanismo de defensa para ocultar el tedio producto de tu ignorancia. Ya lo dijo Sófocles… Pero vamos al grano.

Hablemos de desviaciones, contradicciones. Hablemos del opio del pueblo, de las armas melladas del capitalismo y de todas esas frases hechas estupendas, hablemos del socialismo verdadero, de la línea trazada con regla milimétrica bla, bla, bla, bla… Hablemos entonces de la inaceptable tendencia a la conciliación de clases de este gobierno. Recordemos que Chávez, quien jamás se habría reunido con el Presidente derechista de Colombia, todo sonrisas, todo palmaditas en la espalda, como lo hizo Nicolás, como si tuviera ahora “un nuevo mejor amigo”. Y si fuera solo eso, pero son los empresarios, banqueros, ¿cuándo en la vida viste a Chávez reunido con, digamos, Juan Carlos Escotet?… ¿Dónde está el socialismo? Es que ustedes no se dan cuenta porque, claro, no tienen formación ideológica como yo… es que la revolución es una ciencia exacta, y yo un científico, de ahí mi crítica implacable, mi constante amago de tirar la toalla, por eso el sabor a derrota, a fin de mundo. Tu sin saber que tu optimismo es ignoracia… Las revoluciones, déjame decirte, no son chavistas. Las revoluciones son marxistas o no son, porque ya lo dijo Lenin en mil novecient… bla, bla, bla, bla, bla…

Dejé a Bakunina hablando sola, y ella, sumergida en su crítica bla bla bla (todo malo) bla bla bla, ni cuenta se dio.

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One Comment on “Un te negro con Bakunina”

  1. No andes con malas compañìas.


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