Disculpen ustedes.







No sé cómo dejar de aspirar a tener un país justo, libre y soberano. No sé cómo sentarme a un ladito a ver cómo se desmoronan mis Barrio Adentro, mi Misión Milagro, mi Cardiológico Infantil. No sé como dejar que desaparezcan las Escuelas Bolivarianas, con su desayunos, almuerzos y meriendas para los muchachitos. No sé cómo permanecer impávida frente a la explotación, el hambre, la desesperanza. No sé como no inmutarme mientras una enredadera de desidia se traga lo que con tanta alegría y esfuerzo hemos logrado.

No sabría vivir sin esperanza una vez que aprendí a tenerla. No sabría cómo darle a mis hijas un futuro desvalijado como el que me dejaron mis papás. No sabría verlas partir a buscarse la vida en otro país donde, seguramente, me parirían nietos extranjeros. No sabría heredarles una lucha que yo no fui capaz de hacer.

No sabría despertar cada mañana si la vida no tuviera un propósito más allá de llegar viva a la noche, para volver a amanecer en otro día insípido sin razones para ser vivido. No sabría domesticar mis ideas. No sabría edulcorar la amargura del fracaso.

No sé querer vivir una vida tranquila cuando la tranquilidad implica ceguera. No sé no sentir el dolor de otros, no sé desear no sentirlo. No sé no indignarme ante la frivolidad de las obras de caridad para pobres. No sé no rebelarme contra la estupidez de preferir ser defensora de mis opresores y a la vez que oprimo a otro más oprimible para sentir que no soy yo la oprimida . No sé ser ni el león hambriento ni el herbívoro torpe del darwinismo social.

No sé acomodarme en el término medio de quien empieza algo y no lo termina. No sé considerar el pasado como alternativa. No sé creer que todo lo que es rojo brilla, aunque sé que nada brilla más que el rojo. No sé ceder espacios ganados a pulso, no sé cansarme, no sé soportar la sonrisita burlona de los idiotas que nos creen idiotas. No sé tragarme discursos sin acciones que los respalden. No sé creer que el enemigo es uno solo y que está allá del otro lado. No se desilusionarme. No sé abandonar la pelea justo cuando hay que pelearla… ¡Qué vaina, tantas cosas que no sé!

No sabría regresar voluntariamente al letargo del que nada puede. No sabría arrullar al pueblo para que volviera a dormir. No sabría dar un portazo a los sueños y sentarme a esperar la imposibilidad de que la historia nos volviera a tocar la puerta.

Perdonen que sea tan tonta y tan recalcitrante y que, por no saber hacer lo que no sé hacer, permanezca fiel a mis convicciones. Disculpen ustedes, pero yo no sé, ni quiero saber, cómo bajarme de la revolución.




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7 comentarios on “Disculpen ustedes.”

  1. J dice:

    hermoso. claro. esperanzador.

  2. … Caramba!!… tenía tiempo que no me sacudían el interés y a la vez el "Ser" revolucionario que aveces se aturde de tanta verborrea y el desgaste que dejan los "chupa energías" del trabajo…Siga escribiendo para todos aquellos, que por diversos motivos, nos quedamos pegados en un poste, ya sea por el cansancio, el constante pelear con tanto perro que ladra… y también porque no, se nos sube la azúcar porque ya no somos unos carajitos!!…Mil besos y abrazos

  3. Anonymous dice:

    Bendita ignorancia, hay que hacer que la gente la asuma, asi como se hace con el conocimiento. Hay que consolidar esta ignorancia para que se sepa que es el socialismo. Nunca me habia sentido bien con la ignorancia. Gracias

  4. Carola.Nos hablas que no sabes, que no sabes esto, que no sabes lo otro.Pero yo si SÉ qué sabes tú…Llegarnos al alma y templar, cual cuerda de guitarra, el espíritu de lucha para llevarlo a, parafraseando a Kipling: "… si puedes obligar a tu corazón, a tus nervios y a tus músculos a servirte en tu camino,mucho después de que hayan perdido su fuerza, excepto la voluntad que les dice….¡¡Continuar es la orden!!.Mil besos, Carola, querida y muy admirada amiga.Dios te bendiga a ti, a tus hijas y a toda VenezuelaAngel

  5. Anonymous dice:

    Carola, preciosas tus palabras, gracias. Solo entro para decirte que sigas escribiendo, que hay más de los que "No sabemos querer vivir una vida tranquila cuando la tranquilidad implica ceguera."Si algo merece ser hecho, merece ser bien hecho, así que a seguir el camino que sabemos es el nuestro. Venceremos. Besos desde Canarias. *Aire*

  6. guimedica dice:

    Siempre es un placer leer tus artículos, creo que reflejan exactamente lo que pensamos aquellos revolucionarios que no salimos en tele, (o sea la mayoria) es triste ver como queda tanto adeco con camisa y boina roja haciendo tanto saño a esta revolución tan hermosa que Dios nos ha dado, te felicito por esa pluma (o teclas) tan brillante y tan venezolana, tiene la sazon típica de nuestra raza mestiza, por cierto… ¿que fue de la vida de marifer popoff??? hace tieeempo que no se nada de ella, ¿sera que está de vacaciones por los "esteits"? debe estar triste porque este año no pudo viajar a Europa… ¡¡¡Besos y sigue asi!!!


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